Cuando abrimos cualquier negocio que vaya a estar cara al público necesitamos lo que se conoce como una “licencia de apertura”. No es más que un permiso que nos da el ayuntamiento para que podamos ejercer la actividad.

Sin embargo, conseguir un permiso de licencias de apertura no siempre es sencillo. Se tienen que cumplir una serie de requisitos imprescindibles: básicamente la idea es que el local tenga todo lo necesario para poder operar y responder en el caso de que se produzca cualquier tipo de emergencia en él.

Dentro de todos estos puntos encontramos algunos que hacen referencia a la instalación eléctrica que puede llegar a tener el local.

Es cierto que nosotros no podemos conceder la licencia en si (solo el estado puede) pero nos encargaremos de poner a punto todo lo necesario en tu local para que puedas conseguirla.

Muchos empresarios piensan que este trámite es un fastidio porque lleva mucho tiempo conseguirlo y tiene un coste que puede ser muy elevado. Tienes que pensar que es necesario porque va a garantizar la seguridad, tanto de nuestros clientes, como la de nuestros empleados, incluso la de nosotros mismos.

Es conveniente contratar a una empresa que tenga mucha experiencia en este servicio para que se pueda fijar en hasta el más pequeño detalle. Si encontramos algo que no sea correcto te lo arreglaremos o te indicaremos cómo puedes llegar a hacerlo.

Una forma rápida y sencilla de tener tu negocio disponible para empezar a recibir nuestros primeros clientes.